UNA “SEGURIDAD” INSEGURA
Sonia Esther Cherre Pingo
Hace solo un par de años, pensar en visitar Bernal, para quienes vivíamos lejos de esta bella tierra, era trasladarse a un lugar lleno de calma y tranquilidad, sin el riesgo de sufrir algún susto o robo, de los que uno lamentablemente esta acostumbrado en otras convulsionadas ciudades azotadas por estos flagelos sociales.
Pasar el día con las puertas abiertas de par en par – mientras tranquilamente realizábamos nuestras labores diarias, o dormir en la vereda de nuestras casas en la calurosa temporada veraniega – era algo que las personas que nos visitaban veían con mucho asombro. “Y no tienen miedo de que les roben” o “Están locos que duermen en su vereda”, eran frases comunes de escuchar y solíamos responder a esto esbozando una amplia sonrisa, cómplice de la confianza que sentíamos de vivir en un pueblo tan apacible y acogedor.
Pero de pronto, sin darnos cuenta, esta sensación de calma y tranquilidad se perdió sin que hasta el momento hallemos una explicación. Solo sabemos que pasamos de la noche a la mañana a las puertas semi abiertas o cerradas por completo; a reemplazar los simples cerrojos por chapas y candados con miles de trucos para no ser abiertos con facilidad; a aumentar la cantidad de nuestros “mejores amigos del hombre”, para sentirnos más seguros; a tener que dormir a sobresaltos ante el mínimo ruido extraño que percibamos en la calmada noche o ante el aviso de la emisora indicando que tengamos cuidado porque algunos “sujetos” iban huyendo por las chacras al ser descubiertos cometiendo sus fechorías; o peor aún, vivir temerosos ante la visita de un extraño personaje que con su bolsa cargada al hombro, a plena luz del día, se acerque a nuestras viviendas a pedir “una colaboración” y si le dices que NO, se lleve lo que encuentra a la mano, sin poder reaccionar siquiera.
Para quienes nos preocupamos por saber qué hacen nuestras autoridades ante estos acontecimientos, realmente sentimos una gran impotencia al recibir respuestas que reflejan el desinterés que hay por corregir estos problemas. Visitar la Comisaría del distrito, remodelada en los últimos meses, con muchas más comodidades y acondicionada para que los posibles detenidos no tengan opción a fugarse; y encontrarla prácticamente vacía, con tan solo dos efectivos policiales que se ponen nerviosos ante la pregunta ¿Podemos entrevistar al comisario?, con la misma respuesta que recibimos casi siempre “Está en comisión en Sechura, regresa mañana”; y pobre de aquel que no captó bien la respuesta y vuelve a preguntar, eso si que los saca de quicio “Total,¿ ustedes vienen a entrevistar o a fiscalizar?”, como si no supiéramos que estamos en todo el derecho, como ciudadanos, de acercarnos a solicitar información ante cualquier entidad pública, amparados en la Ley de Transparencia e Información Pública Nº 27806.
Y esto no lo hacemos con el fin de molestarlos ni ser la piedrita en el zapato. Al contrario, queremos ver la manera de poder aportar para que en Bernal se retome la confianza de que no volverán a suceder hechos como estos. Sabemos que 3 efectivos policiales son insuficientes para resguardar la seguridad de los casi seis mil habitantes bernalenses, esto sin incluir aquí a la población de Cristo Nos Valga que también forman parte de la jurisdicción de nuestra comisaría. Sabemos también que la crisis en la Policía Nacional no sólo se da en nuestro distrito, sino a nivel del Perú, que necesitan mejores sueldos, que se necesita más efectivos, además de renovar su obsoleto armamento que tiene más de 50 años de antigüedad.
Pero todo este cambio lo lograremos si juntos nos proponemos erradicar de una vez por todas estos negativos acontecimientos y de manera coordinada con nuestras autoridades nos organicemos. Basta ya de escuchar entre murmullos: “pero si ya sabemos quienes son”, “si hasta drogados los hemos visto”. No esperemos ser los próximos afectados en esta larga lista de robos para recién reaccionar.
Démosle otra cara a nuestro Distrito, mas aún ahora que somos el centro de atención de muchos turistas y personajes que tienen ya en un punto de su agenda visitar Bernal “la tierra noble y generosa” y además “capital regional del carnaval”.
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